Crea tu página Web GRATIS en un instante, de forma fácil y profesional con tu Dominio y Hosting
Crear mi Web
 
 
 
 
Curiosidades
Diccionario de Cocina
Origen de la cocina
Trucos y Consejos
 
Paginas web amigas
 
Eventos
Festival Gastronomico
Salón Gourmet
Viajes
 
Embutidos y Quesos
Frutas y Verduras
Productos Gourmet
Productos Orientales
 
Curiosidades
Diccionario del Vino
La Cata
Maridajes
MundoSumiller
Vinos y Bodegas
 
Ensaladas
Entrantes
Postres
Primeros platos
Salsas
Segundos Platos
Tapas
 
Curiosidades
La Alimentación y los Examenes
Origen de la cocina
Tecnicas de cocina
 
 
 
 
Restaurante
"BLASÓN"
calidad
precio
servicio
instalaciones
platos
votos : 104
 
A cada vino, su copa

Para apreciar de forma correcta todas sus características, es preciso que cada caldo sea servido en la copa apropiada



¿Recuerda la película ‘Entre copas’?. Se trata de aquel largometraje estadounidense que transcurre entre los viñedos del valle de Santa Ynez. Entre copa y copa de vino, dos viejos amigos vuelven a descubrirse. Pues bien, ahora nosotros, entre copas, vamos a tratar de descubrir los tipos más comunes que existen, ya que tanto la forma, como el tamaño o el tipo de cristal de las mismas influyen en gran medida a la hora de tomar los caldos. Y es que usar el modelo más apropiado en cada caso permitirá apreciar mejor cada vino y sus características (color, olor, sabor, etc).


Vino tinto. Para este tipo de caldos, hay gran variedad de modelos de copas. Las más conocidas son la borgoña y la burdeos, que toman el nombre de las regiones francesas donde se elaboran estos caldos. Son copas de tulipa grande que permite a los vinos airearse y desarrollar el aroma al máximo. Modelos perfectos para disfrutar de un buen Rioja, nuestro vino más internacional.


 



Vino blanco. Hay millones de blancos en todo el mundo, pero en España los concebimos como vinos que no necesitan una gran aireación. Son, habitualmente, del año o de dos. Tienen muchas virtudes, muchas frutas y son muy fresquitos. Son caldos para agradar, no para guardar. Entonces, lo que le pedimos a la copa es que nos permita beberlo, que nos saque los aromas y que nos ayude a disfrutar de ellos.


 



Cava o champán. Para un champán, un cava o cualquier vino espumoso es importante ver el color y las burbujas. Con esta copa alargada, que permite una entrada en boca muy sutil, se puede apreciar el efecto del caldo al salir y los encajes que forma alrededor de la boca. No necesitan un volumen más amplio porque el espumoso no se mueve al catar y son las burbujas las que ayudan a que los aromas salgan.


 


 



Vinos de Jerez. Ésta es la copa que habitualmente se utiliza para finos, manzanillas o vinos de Jerez. Es también la que se emplea para muchos chateos y en la mayoría de las catas. No siempre es la más adecuada para todos los vinos, pero, sin embargo, su uso se ha generalizado y es la más utilizada. Es la denominada copa estándar.


 


 



Vaso de cata. En el mundo del vino no todo son copas. Buena muestra de ello es este vaso de cata. Con dos hendiduras, una en la base, para colocar el dedo pulgar, y otra en un lateral, para el corazón, su uso se está generalizando en las catas de vino